
España y Argentina se enfrentaron ayer en Madrid en un partido amistoso.
El duelo entre el último campeón mundial y el último campeón olímpico fue muy intenso y vibrante para la etapa de preparación en la que se encuentran ambos equipos, sin embargo, debido a la gran rivalidad que hay entre estos dos grandes equipos, el partido se jugó "a cara de perro".
Empezó mejor el conjunto ibérico, con mucha presión en defensa y haciendo circular con eficacia el balón en ofensiva y consiguiendo puntos fáciles bajo el cesto. Argentina era todo lo contrario, la defensa era endeble y la ofensiva muy trabada, por eso no fue raro que al cabo de los dos primeros cuartos el local se impusiera 45-30.
Sin embargo el carácter de los jugadores argentinos hizo que se revirtiera la pálida imagen de la primera parte y que se llegara al final del encuentro con el marcador muy parejo.
Pudo ser para cualquiera de los dos, Argentina podría haber igualado en el último minuto dos veces, pero tanto Scola, como Ginóbili fallaron sus tiros libres o lo podría haber ganado si el intento agónico de tres puntos de Paolo Quinteros hubiese entrado.
La realidad indica que el justo ganador fue España, quién dominó en la mayor parte del partido y pareció haberse relajado con la diferencia que había conseguido en la primera mitad.
Los goleadores del partido fueron Manu Ginóbili (quién volvió a jugar un partido luego de su lesión en el tobillo) y José Manuel Calderón con 18 puntos cada uno.


